sábado, 6 de septiembre de 2008

(Livia Zavagli)El nuevo barroco del abalorio



Livia Zavagli muestra en la Casa de las Carnicerías sus originales obras . C. Santos

La frontera que une el arte y la artesanía es muy difusa y Livia Zavagli Ancilotti vive su vertiente creativa en el mismo filo de la navaja. Para unos lo que hace es preciosa artesanía y, para otros, una original incursión en el arte.

Esta mujer italiana, que siente profundamente leonesa, “Nací en Roma, pero vivo aquí desde hace ya mucho tiempo –dice- me casé con un leonés y, sin renunciar a mi país de origen, me siento muy leonesa”. Livia pasa las noches rodeada de perlas, cristales multicolores, y diminutos abalorios, colocando con enorme cuidado sus tesoros de pedrería sobre sugerentes imágenes barrocas, que gracias a su intervención cobran nueva vida. “Yo -explica- comienzo a trabajar a las nueve o las diez de la noche y nunca sé cuando voy a terminar, las horas pasan en un vuelo”.

No es fácil encontrar los elementos para realizar estas pequeñas obras maestras. “Tengo la suerte –comenta- de conocer a una persona que talla y bisela los abalorios para mí y su hija los tiñe de colores. También aprovecho mis viajes para hacer acopio de estas pequeñas joyas en tierras lejanas como Tailandia, China, India, y también en muchos países europeos. En cualquier mercadillo encuentro collares antiguos con pequeñas perlas, entre más pequeñas mejor para mi trabajo. También hubo una representante de perlas modernas que tenía en su desván montones de ellas de hace cincuenta años y fue una oportunidad maravillosa. La mayoría de estos abalorios ya no pueden encontrase, eso añade otra dimensión a mi trabajo”.

Sus obras, como las joyas, tienen tamaños pequeños. “Sí, porque si los hiciera demasiado grandes perderían su encanto”. Y su elaboración es larga. “Primero busco la imagen para estamparla en tela, y luego es el momento de añadir los abalorios, me ayudo con hilos de seda y oro, pequeñas conchas, cualquier material puede servirme en un momento dado, desde el pan de oro a las pinturas plásticas”. El resultado es sorprendente.

Livia copió esta afición de su hermana y lleva ya muchos creando belleza a partir de de formas mínimas. Su primera exposición la realizó en 1968, en Nueva York, desde entonces sus pequeñas maravillas han visitado: Copenhague, la ciudad italiana de Viterbo y la capital de España. Ahora ha llegado el momento de que los leoneses puedan admirar el trabajo de esta leonesa de adopción que cada noche se deja la vista recreando el mundo barroco en su máximo esplendor. Sin duda es la suya una de las exposiciones más originales de cuantas hemos visto este año en León. Además, la Casa de las Carnicerías es el marco ideal para exponer los pequeños y brillantes cuadros, las delicadas joyas que crea Livia Zavagli.

2 comentarios:

Irene Manera dijo...

hola muy buenas os escribo porque con inmenso placer y maravilla hace nada me he enterado que el trabajo que llevo haciendo mucho años es el mismo trabajo que hace livia zavagli.... me he quedado a boca abierta y encima resulta que yo tambien soy italiana.... :) asi que lo que os pido es porfavor dejarme una forma para poder contactar esta mujer ..poderle enseñar mis cuadros mis obras seria mi sueño....llevo muchisimos años esperando poder hacer esto de trabajo poder vivir de esto y a lo mejor esta mujer puede ayudarme...yo tambien vivo en madrid me mude por amor despues de haber vivido dos años en barcelona...os lo pido de rodilla si podeis ponerme en contacto con ella ...muchas gracias os dejo mi numero de movil 605678144

Irene Manera dijo...

tambien os dejo mi correo por seacaso irenemanera17@gmail.com muchas gracias