Mostrando entradas con la etiqueta Bernesga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bernesga. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de octubre de 2008

(José Collar)La grandeza de las naturalezas muertas


El pintor asturiano José Collar expone en la sala de arte Bernesga.

Sus racimos de uvas recién vendimiadas nos invitan a degustarlas. Y sus ciruelas, sus membrillos, sus castañas, son citas sugerentes que abren el apetito. José Collar es un pintor asturiano que ama la naturaleza y que se expresa a través de espectaculares bodegones que la retratan a la perfección.

Pero vayamos al principio, José Collar pinta y dibuja desde que tiene memoria, como casi todos los que se dedican a esta faceta de las bellas artes, pero fue ya de mayor cuando supo que esta afición le llevaría a hacer de ella una profesión. En un momento de su vida sus dotes de dibujante fueron apreciadas por una empresa asturiana que se dedicaba a realizar los grandes y coloridos cartelones que desde las fachadas de las sala de cine anunciaban los películas. Y así, trasladando a lienzos enormes las duras caras de los héroes del oeste y pintando con delicadeza la sutil belleza de las grandes actrices que inmortalizara el celuloide, fue como se fue adentrando en el mundo del arte.

Dice el pintor que es un autodidacta, “Me costó mucho aprender el oficio, solamente conté con el trabajo para perfeccionar mis pocas o muchas aptitudes para esto”. Y la maestría llegó de una manera muy notable. Los lienzos de Collar rozan la perfección técnica y poseen una envidiable calidad de dibujo. Sus colores rozan el virtuosismo y dan a las figuras que pueblan sus bodegones una apariencia completamente natural.

Pero hay algo que distingue especialmente a este singular artista asturiano. Sus cuadros, a pesar de poder encuadrarse en ese movimiento llamado hiperrealismo, al que algunos aman con pasión y otros aborrecen por antiguo, son de una factura tremendamente moderna. Los membrillos adquieren proporciones gigantescas hasta adueñarse del espacio en un torrente de dorados amarillos. Las cestas de uvas, con las hojas de las vides aún en los racimos, atesoran toda la belleza de los colores otoñales. Las castañas, fruto que según cuenta en Asturias nadie recoge y en nuestro Bierzo sigue siendo indispensable, le sirven para crear composiciones originales y sugerentes. Es una manera diferente y muy positiva de entender las naturalezas muertas, de interpretar los bodegones.

La sala de arte Bernesga, que es donde presenta su exposición José Collar, abre con fuerza esta nueva temporada.

…………

Sala de arte Bernesga

Roa de la Vega, 8

Horario. De lunes a viernes: de 12,00 a 13,30 y de 18,00 a 21,00. Sábados de 12,00 a 14,00 y de 19,00 a 21


jueves, 22 de mayo de 2008

(José Luis Onecha)Los paisajes de un virtuoso

El pintor palentino José Luis Onecha presenta sus óleos en la galería de arte Bernesga




El pintor palentino José Luis Onecha es, por derecho propio, uno de los clásicos de la pintura española. Sus óleos, de prodigiosa factura, nos hablan de temas bien distintos, desde recoletos bodegones a extraordinarios paisajes marinos.

Onecha, a pesar de que su estilo pictórico está relacionado con el clasicismo, incorpora ideas nuevas a sus cuadros. Trata, por ejemplo de que sus lienzos tengan dimensiones no habituales, trabajando especialmente con formatos panorámicos que otorgan una nueva dimensión a sus espectaculares paisajes.

En los últimos tiempos el artista ha ido ahorrando elementos en sus composiciones, hasta dejar solamente lo esencial. Esta labor de síntesis se observa sobre todo en sus paisajes urbanos en los que huye del detalle para detenerse y recrearse en el color y la luz.

“Pinceladas de trazo certero –dice Fernando Caballero- de trazo certero y seguro, pero casi inexistente, que recrean esas atmósferas cautivadoras que captan la atención del espectador con los mínimos recursos, sin cargar el lienzo de materia. Y esencia significa alma. El pintor no hace más que transmitir el alma y la personalidad del paisaje, un paisaje limpio e impecable pero muy rico en formas y matices, en elementos y recursos. De ahí que esa búsqueda permanente de la belleza a través del paisaje capte la esencia de la tierra, el agua, el cielo, la naturaleza.... la esencia del mundo que le rodea”.

Como leoneses lo que más interesa de la obra de Onecha, por su afinidad con los nuestros, son sus paisajes palentinos del Cerrato, o las orillas de los ríos pobladas de chopos orgullosos. Pero también, porque el artista ha tenido la atención de retratarla, admiramos su interpretación de la catedral leonesa, una imagen entrañable que Onecha ha llenado de fuerza, a través de un potente expresionismo, con un cielo de tormenta y una luz cegadora que aumentan la blancura del hermoso edificio gótico.

Poco a poco Onecha ha sabido auparse a ese olimpo de los que han encontrado en el paisaje el pretexto adecuado para comunicarse con el espectador.